Resumen Rápido: El telescopio espacial Euclid de la Agencia Espacial Europea descubrió 31 nuevos cuásares en el universo temprano. El más llamativo de ellos es el cuásar más distante y antiguo jamás observado, que brillaba apenas 670 millones de años después del Big Bang y emitía una luz equivalente a la de aproximadamente un billón de soles.
¿Por qué genera tanta expectación el cuásar más antiguo del universo?
Cuando miramos al cielo, en realidad estamos observando el pasado. Como la luz tarda tiempo en llegar hasta nosotros, los objetos muy lejanos también conservan el registro de épocas extremadamente antiguas. El nuevo hallazgo realizado con el telescopio espacial Euclid de la Agencia Espacial Europea es un ejemplo impresionante de ello.
Los investigadores identificaron 31 nuevos cuásares en el universo temprano. Sin embargo, uno de ellos destaca claramente sobre los demás, ya que ha pasado a ser el cuásar más antiguo y más distante observado hasta la fecha.
Este objeto brillaba apenas 670 millones de años después del Big Bang. A escala cósmica, eso corresponde a una etapa en la que el universo todavía era prácticamente un recién nacido.
La potencia de su emisión luminosa resulta difícil de imaginar. Según los cálculos de los científicos, su brillo equivale aproximadamente a la luz combinada de un billón de soles.

¿Qué es exactamente un cuásar?
Los cuásares se encuentran entre los objetos más brillantes del universo. Su energía no procede de las estrellas, sino de agujeros negros supermasivos.
Cuando el agujero negro situado en el centro de una galaxia absorbe gas y polvo de su entorno, se forma un disco de materia comprimida que gira a su alrededor. Esta estructura recibe el nombre de disco de acreción. A medida que la materia gira a velocidades extremas, se calienta y libera cantidades extraordinarias de energía.
Lo más interesante es que el propio agujero negro no emite luz. Sin embargo, el material que lo alimenta puede volverse tan brillante que, en ocasiones, supera la luminosidad combinada de todas las estrellas de su galaxia anfitriona.
Por eso los cuásares pueden detectarse incluso a miles de millones de años luz de distancia. Para los astrónomos, son como bengalas cósmicas naturales que permiten estudiar el universo temprano.
“Los cuásares antiguos son descubrimientos poco frecuentes. Son fascinantes por sí mismos, pero también funcionan como máquinas del tiempo que nos permiten investigar el universo primitivo y comprender cómo surgió la primera generación de galaxias.” — Valeria Pettorino, científica del proyecto Euclid de la ESA
¿Qué nos revela este descubrimiento sobre la época de reionización?
Los nuevos cuásares descubiertos proceden de un periodo crucial de la historia cósmica conocido como la época de reionización. Esta etapa comenzó aproximadamente 680 millones de años después del Big Bang y se prolongó hasta unos 1.100 millones de años después.
Durante las primeras fases del universo, los electrones y protones libres dispersaban continuamente la luz. Por ello, el espacio no era tan transparente como lo es hoy. Los astrónomos suelen referirse a esta fase como las edades oscuras cósmicas.
Más tarde comenzaron a aparecer las primeras estrellas, galaxias y agujeros negros activos. La radiación de alta energía que producían transformó el gas circundante y permitió que los fotones viajaran con mayor libertad por el universo.
La época de reionización corresponde precisamente a ese gran proceso de transformación. Los 31 nuevos cuásares proporcionan datos valiosos para comprender mejor los detalles de esta transición.
El descubrimiento también refuerza la posibilidad de que los agujeros negros crecieran más rápido de lo esperado en el universo temprano. Después de todo, estamos observando sistemas extremadamente brillantes y activos cuando el cosmos aún era muy joven.

Resumen numérico del descubrimiento
He reunido en la siguiente tabla los datos más destacados de la noticia. Estas cifras muestran claramente por qué el hallazgo ha despertado tanto interés en la comunidad astronómica.
| Parámetro | Valor |
|---|---|
| Número de nuevos cuásares descubiertos | 31 |
| Época observada del cuásar más antiguo | 670 millones de años después del Big Bang |
| Luminosidad | Aproximadamente la de 1 billón de soles |
| Inicio de la época de reionización | Alrededor de 680 millones de años después del Big Bang |
| Fin de la época de reionización | Alrededor de 1.100 millones de años después del Big Bang |
| Instrumento de observación | Telescopio espacial Euclid de la ESA |
¿Por qué el telescopio espacial Euclid destaca en este tipo de descubrimientos?
La misión Euclid fue diseñada principalmente para investigar la materia oscura y la energía oscura. Sin embargo, su capacidad para examinar grandes regiones del cielo con gran precisión también abre la puerta a descubrimientos inesperados.
Al estudiar de manera sistemática una gran parte del firmamento, Euclid se ha convertido en una herramienta muy eficaz para identificar galaxias y cuásares extremadamente lejanos. Gracias a ello, los astrónomos pueden encontrar objetos raros dentro de enormes conjuntos de datos sin necesidad de seleccionar objetivos uno por uno.
El telescopio espacial James Webb ha protagonizado numerosos titulares en los últimos años gracias a sus investigaciones sobre el universo temprano. Si te interesa el tema, también puedes leer nuestra noticia sobre el cuarto aniversario de James Webb celebrado con una imagen de Centaurus A.
En realidad, Euclid y James Webb son instrumentos complementarios. Mientras Euclid localiza objetivos interesantes en amplias regiones del cielo, James Webb puede estudiar esos objetivos con gran nivel de detalle.
Esta es precisamente una de las tendencias más importantes de la astronomía actual: distintos observatorios colaboran entre sí para lograr resultados que un solo telescopio no podría alcanzar por sí mismo.
¿Plantea este descubrimiento nuevas preguntas sobre el origen de los agujeros negros?
Sí. De hecho, ahí podría encontrarse el aspecto más fascinante del hallazgo.
La existencia de cuásares tan brillantes cuando el universo tenía apenas unos cientos de millones de años implica que los agujeros negros de sus centros debieron crecer con enorme rapidez. Sin embargo, el mecanismo exacto de ese crecimiento sigue siendo motivo de debate.
Algunos modelos proponen que pequeños agujeros negros formados tras el colapso de las primeras estrellas fueron aumentando de tamaño con el tiempo. Otros escenarios sugieren semillas iniciales más masivas, formadas directamente a partir de grandes nubes de gas.
A medida que aumente el número de cuásares conocidos, será más fácil poner a prueba cuál de estos modelos se acerca más a la realidad. Por eso, estos 31 descubrimientos no son solo una cifra: representan un nuevo laboratorio para estudiar la física del universo temprano.
Por otra parte, las investigaciones del universo distante a veces avanzan gracias a métodos inesperados. Un buen ejemplo es el descubrimiento de un planeta oculto revelado en datos de TESS gracias a Einstein, que demuestra cómo los efectos gravitatorios pueden convertirse en herramientas muy poderosas para la astronomía.

¿Qué nos espera en el futuro?
La misión Euclid todavía se encuentra en una etapa temprana. A medida que el telescopio continúe explorando el cielo, podrían descubrirse cuásares aún más lejanos y galaxias de épocas más remotas.
De hecho, no sería sorprendente que este cuásar récord fuera superado en el futuro por un objeto todavía más antiguo. En la historia de la astronomía, este tipo de récords se renuevan con frecuencia.
También conviene recordar que la exploración espacial no se limita a galaxias lejanas. Por ejemplo, el nuevo paso dado por la NASA para el helicóptero marciano Skyfall demuestra que los descubrimientos dentro del Sistema Solar avanzan al mismo ritmo.
Lo que más me llama la atención es que, cuanto más investigamos los primeros tiempos del universo, más preguntas encontramos en lugar de respuestas definitivas. Esa es una de las facetas más apasionantes de la ciencia: cada descubrimiento abre la puerta a un misterio aún mayor.
Preguntas frecuentes
¿Qué antigüedad tiene el cuásar más antiguo?
El cuásar recién descubierto se observa tal como era aproximadamente 670 millones de años después del Big Bang y actualmente se considera el cuásar más antiguo conocido.
¿Por qué los cuásares son tan brillantes?
La fuente de su brillo no es el agujero negro en sí, sino la materia del disco de acreción, que se calienta de forma extrema y emite grandes cantidades de luz antes de caer en él.
¿Cuál es la misión del telescopio espacial Euclid?
El objetivo principal de Euclid es investigar la materia oscura y la energía oscura. Además, también descubre importantes objetivos cósmicos como galaxias y cuásares lejanos.
Fuentes
La visión del editor: Lo que más me impresiona al leer noticias como esta es pensar que la luz que vemos emprendió su viaje cuando el universo era todavía muy joven. En cierto sentido, los telescopios no solo observan el espacio, sino también las profundidades del tiempo. Cada nuevo cuásar descubierto completa un poco más el rompecabezas de cómo surgieron las primeras galaxias.

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