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Primer microcuásar en la Vía Láctea: cazadores de agujeros negros

Astrónomos descubren el primer microcuásar alimentado por un agujero negro en la Vía Láctea. IRAS 18293−0941 estaba oculto tras una densa pared de gas y polvo.

Space (www.space.com)

Resumen Rápido: Los astrónomos han descubierto el primer microcuásar alimentado por un agujero negro en nuestra galaxia, la Vía Láctea. El sistema IRAS 18293−0941 había pasado desapercibido durante 30 años porque estaba oculto tras una densa pared de gas y polvo. Gracias a la red de radiotelescopios EVN, se confirmó su estructura de chorros, lo que ofrece pistas clave sobre cómo se alimentan los agujeros negros.

¿Por qué es tan importante este descubrimiento?

Los agujeros negros son los objetos más misteriosos del universo. Pero la mayoría de las veces no podemos verlos directamente; deducimos su existencia por los efectos que causan en su entorno. Aquí es donde entran en juego los microcuásares. Son sistemas en los que un agujero negro atrae materia de una estrella y lanza chorros a gran velocidad. Hasta ahora, estos sistemas se conocían teóricamente en nuestra galaxia, pero por primera vez se ha observado directamente un microcuásar alimentado por un agujero negro.

Este descubrimiento, junto con avances tecnológicos como el apilamiento del cohete Starship de SpaceX para su prueba orbital, demuestra lo rápido que avanzamos en la ciencia espacial. Pero esta vez, el protagonista no es un cohete, sino un agujero negro.

Una historia que comienza con el parpadeo de una estrella

Todo comenzó cuando la luz de la estrella del sistema empezó a parpadear de manera extraña. Al estudiar este parpadeo, los astrónomos notaron la presencia de un agujero negro en una órbita de 11,4 días. Aún más intrigante: veían el sistema casi de frente. Es decir, el agujero negro pasaba por delante de la estrella y bloqueaba su luz.

Posteriormente, las observaciones en ondas de radio revelaron la existencia de un chorro unilateral que emanaba del sistema. El otro lado del chorro no era visible porque apuntaba directamente en dirección opuesta a la Tierra. Esta fue otra prueba que confirmaba que el sistema se veía casi de frente.

Ilustración de un sistema microcuásar formado por un agujero negro y una estrella
En un sistema microcuásar, el agujero negro extrae materia de la estrella mientras lanza chorros. (Ilustración)

El gigante oculto: IRAS 18293−0941

Este sistema se llama IRAS 18293−0941. A primera vista parece una estrella común; incluso fue catalogado en los años 80 y luego olvidado. Pero en realidad, este sistema se esconde tras una densa pared de gas y polvo interestelar. Por eso es casi invisible para los telescopios ópticos convencionales.

Josep Martí, líder de la investigación en la Universidad de Jaén, España, afirma: «Todo sobre IRAS 18293−0941 estaba oculto a la vista. Está tan detrás de tanto polvo que es casi invisible en las imágenes ópticas normales. Fue catalogado hace décadas y luego, en gran medida, olvidado».

«Todo sobre IRAS 18293−0941 estaba oculto a la vista. Está tan detrás de tanto polvo que es casi invisible en las imágenes ópticas normales.» — Josep Martí, Universidad de Jaén

¿Cómo pudo un sistema tan grande permanecer oculto durante tanto tiempo? La respuesta está en que las nubes de gas y polvo en las regiones densas de nuestra galaxia bloquean la luz óptica. Las ondas de radio, en cambio, pueden atravesar estas barreras. Por eso, los investigadores pudieron estudiar el sistema en detalle utilizando la red de radiotelescopios European VLBI Network (EVN).

¿Por qué son tan importantes los microcuásares?

Los microcuásares son, en realidad, versiones en miniatura de los cuásares. Los cuásares son objetos en los que los agujeros negros supermasivos en el centro de las galaxias emiten enormes cantidades de energía mientras devoran materia a su alrededor. Los microcuásares muestran comportamientos similares, pero con agujeros negros de masa estelar.

Estos sistemas son laboratorios naturales para entender cómo se alimentan los agujeros negros, cómo se forman los chorros y cómo se acelera la materia. Además, junto con investigaciones sobre exoplanetas que orbitan en dirección opuesta como GJ 3090 b, demuestran una vez más lo diverso y sorprendente que es el universo.

Parámetro Valor
Nombre del sistema IRAS 18293−0941
Período orbital 11,4 días
Dirección del chorro Unilateral (alejándose de la Tierra)
Instrumento de observación European VLBI Network (EVN)
Causa del ocultamiento Densa pared de gas y polvo

¿Qué puertas podría abrir este descubrimiento en el futuro?

Este descubrimiento sugiere que podría haber más microcuásares en la Vía Láctea. Quizás haya decenas, incluso cientos de sistemas similares que no hemos podido detectar hasta ahora. Los astrónomos ahora se centrarán en buscar este tipo de sistemas en ondas de radio.

Además, el estudio de estos sistemas podría aportar información sobre la evolución de los agujeros negros y la historia de nuestra galaxia. Por ejemplo, al igual que el descubrimiento de complejos sistemas de agua en el Marte primitivo, estos hallazgos nos muestran lo que ocurre en diferentes rincones del universo.

Observaciones realizadas con la red de radiotelescopios EVN
La European VLBI Network (EVN) confirmó la estructura del chorro del microcuásar.

Por ahora, IRAS 18293−0941 nos muestra lo complejos e impresionantes que pueden ser los agujeros negros. Pero lo más importante es que este descubrimiento es solo el comienzo. En los próximos años, a medida que aumente el número de estos sistemas, daremos pasos importantes para desentrañar los misterios de los agujeros negros.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un microcuásar?

Un microcuásar es un sistema en el que un agujero negro de masa estelar se alimenta de la materia circundante y lanza chorros a gran velocidad. Puede considerarse una versión en miniatura de los cuásares.

¿Por qué IRAS 18293−0941 permaneció oculto durante tanto tiempo?

Este sistema estaba detrás de una densa pared de gas y polvo interestelar, por lo que no podía verse con telescopios ópticos. Las ondas de radio pueden atravesar esta barrera, por lo que solo ahora ha podido ser descubierto.

¿Por qué es importante este descubrimiento?

Es la confirmación del primer microcuásar alimentado por un agujero negro en la Vía Láctea. Ofrece un laboratorio natural para comprender los mecanismos de alimentación de los agujeros negros y la formación de chorros.

Ubicación del microcuásar en la galaxia Vía Láctea
Región de la Vía Láctea donde se encuentra el microcuásar.

Desde la redacción: Este descubrimiento nos recuerda una vez más lo paciente que es el universo. Este sistema, oculto a plena vista durante 30 años, nos muestra que los agujeros negros podrían ser mucho más comunes de lo que pensamos. Quizás haya decenas de microcuásares más esperando ser descubiertos en la Vía Láctea. Solo pensarlo ya es emocionante.

Referencias

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